Que belleza hay en el Ser Humano cuando tenemos ganas de compartir nuestra energía.
Que expansión y que belleza por dentro. Aunque sea a ratos, a sorbos, porque la vida es eso, momentos.

Y las ganas de dos personas de compartirse cuando el corazón se toca, como extasía los sentidos y hace que el corazón quiera latir con la belleza de todo lo que nos rodea.

Entonces no existe el miedo. INVOCO a los valientes con el corazón abierto a seguir expandiendo y dando ese Amor, porque podrá más que los miedos de los que se encarcelan en su propio corazón cerrado.

Esa intimidad del Amor, dejarse, entregarse, sana nuestras heridas.
Doy gracias al Universo por traerme cada día el regalo del Amor a mi vida, que es lo que sucede cuando se está dispuesta a recibirlo.

1
Hola,
¿en que puedo ayudarte?
Powered by