En este artículo os voy a contar mi experiencia personal de la mayor Unión Sagrada que he vivido, fruto de un momento, de la causalidad, las personas y el tiempo adecuado. Y como a través de ella, entre la seguridad y la entrega, se activa la kundalini. Simplemente, porque así tenía que ser.

Mi Experiencia personal de la Unión Sagrada

Estoy en un momento de mi vida en que Todo está bien. He tomado mi vida, me he puesto disponible para ella…. llevo mi gran proyecto adelante, la escuela de Sexualidad Sagrada y disfruto de cada cosa que sucede, me siento bendecida…. Y no busco nada…

Aunque el corazón siempre espera porque es su movimiento natural, porque él es expansivo, pero en este momento, todo está en equilibrio…

En el Círculo Sagrado

Haciendo un círculo sagrado previo a un temazcal y estando muy en mi, en un lugar mágico en el que nos reunimos 13 personas para hacer ese hermoso trabajo con la madre Tierra y con el Fuego.

El que llevaba el círculo nos propuso abrir un círculo de poder alrededor de cada uno para sentir nuestra energía individual, y a posteriori conectar entre nosotros en el círculo central. Sólo sentir nuestros impulsos energéticos, sin ningún tipo de pensamiento.

Decidí quedarme en mi círculo sagrado de poder hasta que el centro del círculo sagrado donde se enciende el fuego del temazcal me llamó desde mis tripas. Y allí me dirigí en calma, tumbada en el centro del círculo, sintiéndome envuelta y protegida.

Me puse a jugar con el prana (la energía de Vida que está en todas partes y se puede visualizar cuando miramos relajados hacia el cielo), recibiéndolo desde mis pies y mis manos, como si fuera una niña que está recibiendo por primera vez la luz del Sol.

El impacto de su presencia

Cuando abrí los ojos, él estaba frente a mi, de pie, con los brazos abiertos, sintiendo, sintiéndome… Era un Indio empoderado en todo su masculino, su figura me decía todo lo que era desde su Ser, se llamara como se llamase en esta Vida, yo ya lo conocía y reconocía.

Y mis manos se pusieron a trabajar sus dos serpientes en la distancia…. (La energía de su Kundalini) Sin saber siquiera, ni pensarlo, mis manos hacían dibujos, códigos sobre su figura delante de mí y en la distancia.

Cuando sentí que todo estaba hecho, me senté para cerrar todas esas sensaciones energéticas… Y estando sentada, me dí cuenta que algo iba a suceder. Ya casi sabía lo que era, pero tenía miedo, y al mismo tiempo, me sentí atrapada ante su presencia inamovible que ocupaba todo el espacio de mi Ser y no podía mover ni un centímetro. Sólo podía rendirme…

El despliegue de los cuerpos de Luz

Y entonces, fue cuando se acercó y se sentó frente a mi… Muy suave, muy despacio, como si cada movimiento necesitara de un universo para encajarse, para poder asimilarlo. Y permaneció sentado frente a mí y con los ojos cerrados, el tiempo necesario hasta que su corazón le llevaba al siguiente movimiento.Yo me sentía completamente desarmada, vulnerable y abierta…

Entonces, descruzó sus piernas y las entrelazó con las mías, por encima de mí. Así me sentí segura, de que solo se estaba acercando un poco más. Y esperaba…, esperaba paciente, a que mi cuerpo de luz se desplegara…

Allí estaba él con toda su presencia masculina, quieta y en calma pero con toda la atención y presencia… no podía hacer más que respirar y sentir, el espíritu nos había conducido con nuestra vibración energética hasta aquí… negarlo, hubiera sido negarme a mi misma y a lo que Soy….

Entonces supe que ya no había marcha atrás, que nuestras energías habían comenzado una sinergía de la que no podía ni quería salir. Así que no pude hacer más que rendirme, entregarme a lo que era y a lo que tenía que Ser…

Nos respirábamos, con los ojos cerrados, y entonces mi cuerpo comenzó a sentir al suyo desplegándose y empezó a vibrar… Poco a poco y cada vez más, como oleadas de calor, temblor y energía que van y vienen, a su ritmo. Fue entonces cuando cambió el cruce de piernas y las pasó por debajo de las mías, acercándome un poco más a él…

Mi entrega al Cuerpo de Luz

Sabía que yo ya no era dueña de mi cuerpo, y que mi Cuerpo de Luz se estaba abriendo como un Flor dispuesto para desprender su máximo aroma y entregarse a la vibración del Vacío que se produce cuando el magnetismo del Amor despliega su singular pegamento.

Se nos pegaron otra gente con trabajos energéticos, procesos propios, y aunque los notaba, no podía hacer nada, porque la vibración de una Unión Sagrada de esta intensidad solo te permite estar en el presente.

Y además es muy atractiva para el resto de presentes. Se sienten casi inevitablemente atraídos a pegarse, porque esta energía que se despliega es puro magnetismo de Vida y Amor en su más pura intensidad.

La apertura del Canal Central

Así fue como alrededor nuestra se creó una columna de luz que estaba uniendo dos energías… mientras estuviéramos en esa unión, nada malo podía suceder, la vibración era muy alta… Más de lo que yo misma había sentido nunca.

Pero yo aún no había traspasado mis barreras y él lo sabía, esperó paciente, como si me conociera… había más. Y en realidad, me conocía mejor de lo que yo misma hubiera podido imaginar…

Entonces fue cuando mi hermana de camino, de alma y estos trabajos, se acercó a nosotros. Abriendo sus brazos, de pie junto a nosotros, protegiendo el espacio de todo lo que estaba sucediendo en nosotros y hablando en algún idioma indio que, de alguna manera, me resultaba muy familiar.

Fue entonces, al sentirme más segura, cuando se abrió todo mi canal central, el Sushumna y lo vi con claridad, entendí lo que estaba sucediendo porque tuve una regresión espontánea: éramos esposos indios en un ritual sagrado en que estábamos bajando un hijo de alta luz, y nuestra madrina era algo así como la sacerdotisa de la tribu, la mujer sabia…

Vi entonces como ese hijo baja energéticamente a través de los canales del hombre para entrar en la matriz de la mujer, pero la primera conexión es a través de su columna vertebral.

Las energías del Cielo y de La Tierra

Y allí estábamos de nuevo, esta vez reactivando aquella ceremonia para unir las dos energías, la Crística, desde el cielo, con la sabiduría de los indios en la tierra. Pude ver y sentir los dos canales de luz y sus colores, dorado y verde; ascendiendo, descendiendo y envolviéndonos. Con una fuerza y una rapidez imparable. Ahí donde no cabe pensamiento alguno, sólo entrega al instante presente.

Y así estaba sucediendo…

La Activación de la Kundalini

Fue entonces cuando algo se abrió en mi, él lo supo, me acercó más a él, sentada sobre su regazo. Y en un impulso y un abrazo mucho más fuerte, todo mi cuerpo se puso a temblar, subía mi Kundalini y mi energía explotaba en ráfagas de luz abrazada a él y él me sostenía tanto que mi cuerpo se arqueaba hacia atrás como si tuviera que abrirse, ampliarse y partirse en dos para entregar algo a la Vida.

Sentí subir una energía tan inmensa por dentro de mi Ser, que solo podía dejar salir el sonido en un grito mientra toda mi columna vertebral vibraba cada vez más rápida y descontrolada mientras él me sostenía más fuerte.

Ahí me entregué tan completa que me hice suya, me perdí a mi misma, pierdes la identidad y sólo puedes entregarte a lo que está sucediendo para que la Vida te traspase…

Se quedaron grabadas en mi sus manos, en cada lugar que sostenía. Cómo si ya las hubiera sentido antes una y mil veces, como si las conociera y él conociera el lugar exacto en que debía ponerlas, con la intención, la presión y el Amor que mi Ser requería… Entre mi respiración acelerada y gritos de éxtasis…

La Energía Magnética

Y después de mi, él… Porque no puede ser de otra manera. Porque el hombre sostiene hasta que la mujer se abre, y cuando ella se ha diluido en ese algo más grande, despliega toda su energía magnética, y cuando el hombre sabe abrirse a recibirla…

Viene hacia él ese temblor descontrolado y placentero que te conecta con tu cuerpo y con todo el universo, ese temblor en el que nada se puede controlar, todo está hecho y sabes que Eres Uno con el Todo… sólo nos podíamos dejar Ser…. abrazarnos y seguir respirándonos.

Nuestros cuerpos de luz enlazados, estaban desplegados en una danza de Amor que nos hacía vibrar…. vibrar hacia la Vida… Y ambos sabíamos que eso podía ser infinito…Podríamos continuar esta danza del masculino y el femenino durante horas…

Pero era el momento, todo estaba hecho… me escondía entre su pelo calmando mi respiración, aún oliéndonos. Me percaté de lo que había pasado, de dónde estaba, y la vergüenza recorrió mi interior queriendo esconderme de nuevo en sus abrazos.

Y poco a poco nos fuimos separando… no me miró a los ojos… demasiado amor se hubiera colado dentro de él y no estaba dispuesto, pero la Unión estaba hecha….

La Sexualidad Sagrada

Sorpresa de todos, sorpresa nuestra…. plantamos allí la semilla de la Sexualidad Sagrada donde después arderían las piedras del fuego sagrado, las abuelas…

Y aún aturdidos escuchábamos del resto de personas: ¡que hermoso! Jamás vi nada así, ¿Cómo se hace eso?, ¿Cómo se llega hasta ahí? gracias por regalarnos esta Unión Sagrada tan mágica y tan bella…. Cómo nos ha sanado…

Este es el fin último del Ser Humano como ser humano. A través de esta conexión aunar energías de luz y anclarlas a la Tierra.

Y este es el camino que estamos abriendo en nuestra formación de Alkimia del Masculino y Femenino. ¿Cómo se llega hasta ahí? Haciendo el Camino, desde el principio. Y eso es justo lo que estamos ofreciendo, empezando por mirar al humano que somos, desde nuestra vulnerabilidad y mirando siempre al Corazón.

Carol Rodríguez
Escuela de Sexualidad Sagrada

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